Supongo que algunos son los pocos que de verdad miran su propio espejo, lloran por su rosa y no lamentan admitirlo. Supongo, además, que debe haber un elefante que guía nuestros sentimientos de manera inconclusa e imprevista. Quiero imaginar una sopa de fideos recién hechos en mi cabeza, que me alimenten, y me acaricien. Alcanzo siempre un barrilete del cielo para poder entender ciertos momentos de manía. y esos barriletes tiene colores incapaces de imaginarse porque son debocados y vivaces, se deslizan muy rápido sobre el horizonte donde se apagan las luces.Formo figuras con las nubes, no sé si mañana será un mejor día, pero mis ganas de encontrar un nuevo barrilete para jugar siempre están.
sábado, 6 de septiembre de 2008
Supongo que algunos son los pocos que de verdad miran su propio espejo, lloran por su rosa y no lamentan admitirlo. Supongo, además, que debe haber un elefante que guía nuestros sentimientos de manera inconclusa e imprevista. Quiero imaginar una sopa de fideos recién hechos en mi cabeza, que me alimenten, y me acaricien. Alcanzo siempre un barrilete del cielo para poder entender ciertos momentos de manía. y esos barriletes tiene colores incapaces de imaginarse porque son debocados y vivaces, se deslizan muy rápido sobre el horizonte donde se apagan las luces.Formo figuras con las nubes, no sé si mañana será un mejor día, pero mis ganas de encontrar un nuevo barrilete para jugar siempre están.
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